El perfecto en el Gótico

Según la opinión tradicional, el gótico tenía únicamente dos tiempos indicativos activos: el pasado simple, llamado Pretérito, y el Presente. En consecuencia, la lengua gótica supuestamente carecía de una construcción verbal que podría definirse como perfecto (resultativo) contrariamente a lo que ocurre en las demás lenguas germánicas que incluyen dicha formación en su sistema verbal. De hecho, en el gótico el significado del perfecto, tanto de presente como de pasado, era frecuentemente expresado por medio del Pretérito que además indicaba acciones explícitamente pasadas, incluso remotas y durativas. No sorprende, por lo tanto, que el Pretérito gótico sea definido como un tiempo general de la anterioridad tanto remota como reciente, y tanto puntual como durativa. Esta plurivalencia semántica del Pretérito, es decir, la posibilidad de que exprese el pasado, perfecto, presente y pluscuamperfecto, significa que su exacta interpretación temporal o resultativa dependía fuertemente del contexto. Ahora bien, según la tipología diacrónica, los sistemas que contienen una sola construcción con valor de anterioridad y, por lo tanto, en los que el contexto decide si un gram debe interpretarse como el pasado o como el perfecto, usualmente generan nuevas formas perifrásticas explícitamente resultativas. En consecuencia, nace la siguiente pregunta: ¿tenía el gótico una construcción que expresamente indicaba el valor resultativo, y que por lo tanto era funcional y semánticamente distinta del Pretérito y del Presente? Dicho de otro modo, ¿es posible detectar un uso regular de las perífrasis que en las leguas Germánicas posteriores se convertirán en el típico perfecto analítico?
Para responder a esta pregunta, primero, se comparan las formas verbales del Evangelio de Marco del texto original griego con sus traducciones en la Biblia Gótica. Se demuestra que el perfecto medio-pasivo del griego es traducido con bastaste más frecuencia por medio de dos construcciones perifrásticas explícitamente resultativas (wisan + participio resultativo, y verbo transitivo haban, niman, saƕan etc. + participio resultativo) que por medio del esperado Pretérito. Se observa que las perífrasis góticas corresponden a resultativos universales descritos por Maslov & Nedialkov (1988) y que coinciden con los dos tipos de perfecto que existen en lenguas germánicas modernas. En el segundo lugar se presentan ejemplos góticos, los que demuestran que el resultativo con wisan no puede ser entendido como el equivalente analítico de la voz pasiva sintética, y que el resultativo con haban se había extendido a usos no posesivos. Los dos fenómenos ocurren cuando las perífrasis contienen participios derivados de verbos intransitivos.
El estudio comparativo del texto griego y de su traducción gótica, así como el análisis de varios ejemplos góticos, conduce a la conclusión de que el gótico indudablemente incluía en su sistema verbal una categoría explícitamente resultativa representada por las típicas perífrasis perfectivas pan-germánicas: wisan y haban (u otros verbos) + participio resultativo. Además, aunque estas construcciones eran considerablemente menos gramaticalizadas que en las demás lenguas germánicas, su uso regular en traducciones del perfecto medio griego y su ocurrencia con participios derivados de verbos intransitivos, apuntan a que su gramaticalización ya había empezado.