Historia

El origen del pueblo godo es difícil de aclarar. No existen evidentes muestras sobre la cuna de esta nación. Los godos son un pueblo indoeuropeo, de tronco nórdico. Todo lo que sabemos de su origen lo sacamos de las obras de los autores antiguos y naturalmente de las investigaciones arqueológicas. Estas dos fuentes coinciden en el deslinde general de la patria de los godos. Mediante el libro Gética del conocido escritor antiguo Jordanes llegamos a saber que los godos mismos en su tradición oral tomaban por su patria el norte de Europa, exactamente la Península Escandinava. La arqueología comprueba esta tesis en sus rasgos generales. En el norte de Europa (en la Escandinavia y en la costa Báltica) residían varios pueblos germánicos y los godos son probablemente uno de ellos. El texto más antiguo que habla de los godos proviene del geógrafo antiguo Estrabón. El describe el mapa de Europa en el primer siglo de nuestra era y a los godos los coloca en el norte de Polonia. Pues en las primeras décadas del siglo II de nuestra era extienden los godos su territorio hacia el Sureste. En esta época empiezan los godos a enfrentarse con las legiones romanas que defienden las fronteras del imperio, el dicho Limes Romanus. Son típicos representantes de las naciones seminómadas. Todos los hombres adultos son personalmente libres y tienen derechos como tales, además tienen el deber de tomar armas en los tiempos de guerra. Los godos cultivan la tierra y viven de sus frutos. La estructura de este pueblo es parecida a otras naciones germánicas. Las familias parientes forman un clan y varios clanes forman una tribu.

El derecho decisivo lo tiene la asamblea de hombres libres del pueblo godo. Esta asamblea elige a un líder en los tiempos de peligro. En las postrimerías del siglo II estalla la gran migración de esta nación. Sus motivos no son claros por completo. En Gética se habla de dos distintas causas. Jordanes escribe, que el territorio de los godos ya no bastaba a las masas de gente, que su dominio sufría del exceso de habitantes. El autor da también otra explicación. La migración fue una enorme expedición militar provocada quizás por los conflictos con los legionarios romanos, quizás por la caza por el botín bélico. Lo que podemos constatar es que a principios del siglo III llegan varios grupos de godos dirigidos por los jefes tribales a las costas del Mar Negro y las colindantes estepas fértiles a las orillas del rio Dniéster.

En estos campos fértiles viven también otros pueblos germánicos, por ejemplo los sármatas, alanos, vándalos, etc. Estas naciones organizan muchas guerras entre si y de este modo se mezclan sus culturas. Todos los germanos de esta región, incluidos los godos, hacen varias incursiones dentro de la Dacia, una región fronteriza del Imperio Romano. A partir del año 240 cruzan los godos el rio Danubio, que es de frontera con el Imperio Romano y se asientan en Dacia. La estructura social cambia. Dejan su vida nómada y viven como agricultores. La sociedad se diversifica, aparecen los agricultores, los guerreros, los nobles.

Otro gran cambio es la desintegración del pueblo godo. Distinguimos dos agrupaciones: los visigodos, los godos del Oeste que viven en Dacia y los ostrogodos, godos del Este que residen en la orilla oriental de Dniéster. Las dos ramas del pueblo tienen muchas cosas en común, pero su desarrollo difiere. Los visigodos desempeñan un papel importante en el comercio y en la seguridad del Imperio Romano, viven relativamente seguros. Los ostrogodos tienen que enfrentarse a muchas invasiones de las tribus nómadas de Este y su situación es inestable.

En el siglo IV ocurren dos acontecimientos de máxima importancia. En la primera mitad del siglo vive el obispo Ulfilas, la persona más importante para el desarrollo de la cultura goda. Ulfilas es un letrado de origen godo que ha estudiado en Bizancio la teología. En los años 30 y 40 del siglo IV actúa como misionero entre los godos y les bautiza. Su doctrina defiende el dogma de arrianismo. Otro aporte suyo es el establecimiento del alfabeto germánico y de su lengua literaria, ya que es autor de la traducción de la Biblia originalmente escrita en griego al idioma popular de los godos. El otro acontecimiento importante es la invasión de los hunos en Europa. Sus ataques provocan movimientos de todos los pueblos de la región y de esta manera los visigodos llegan a las provincias romanas. Los conflictos entre los godos y el imperio crecen y culminan en la famosa batalla de Adriano polis en el año 378. La situación en la frontera oriental del Imperio Romano permanece inestable y los conflictos entre los barbaros y los romanos continúan. Los emperadores romanos pierden su poder y el imperio declina.

A principios del siglo V organizan los visigodos bajo la dirección del joven y ambicioso jefe Alarico varias invasiones contra Roma y logran conquistar y desvalijar la ciudad. El sucesor de Alarico (murió en el 411) Ataúlfo dirige su nación hacia la Galia, donde pueden con el permiso del mismísimo emperador Honorio acomodarse.